Bienvenido a mi paranoica mente friki

Consejos

Para ver las imágenes de la mejor forma recomiendo usar Cooliris, una aplicación de Mozilla Firefox.

Además, para los principiantes en los blogs de blogger, si vais a hacer algun comentario, recordad NO darle a la tecla enter sino clickear en el botón publicar (o aceptar), ya que si le dais a enter borrareis el comentario.

sábado, 28 de febrero de 2009

My bite

¿Angelina?

domingo, 22 de febrero de 2009

Asignatura pendiente

España se dirige hacia una generación consentida y mimada, que se cree con derecho a todo, pero que cree no tener ningún deber. Cuando los jóvenes de hoy en día alcanzan la mayoría de edad, la solución parece ya inexistente. Sin embargo, cuando son pequeños y todavía pueden ser corregidos en su conducta, nadie parece tener el mínimo interés en llevar su educación por el buen camino, bien porque no saben o porque, simplemente, no quieren. Aún más, frecuentemente llego a ver padres jactándose ante sus amigos y elogiando a sus hijos por hacer lo que está mal: “¡Mira que mono cuando dice tacos!” “¡Mira que cara más graciosa pone cuando le doy cerveza!”. Sí, sí, muy mono, hasta que llega al parricidio, donde se acaba toda la gracia.

Conforme el niño crece va mostrando su intolerancia a que le lleven la contraria y, cuando empieza a ir al instituto, esto empeora de forma considerable. Es entonces cuando los padres reaccionan, pero no saben hacer otra cosa que echarles la culpa a la pobre educación que, según ellos, imparten los profesores, cuando en realidad, la raíz de todo es la pésima base de educación y conducta que les han dado ellos. Es cierto que el instituto también influye: la semilla ególatra sembrada por los padres ve aquí un buen momento para crecer, incentivada por el ambiente del instituto, principalmente sus compañeros, los cuales llegan también de sus casas con una paupérrima base. Y no sólo los padres y el instituto en general son causantes de esto, sino que también influye el estado, que en cada cambio de gobierno introduce un nuevo plan de estudio con más visión innovadora que resultados prácticos, sin conseguir así evitar esta importante corriente hacia el egocentrismo, el autoritarismo y la violencia. Importante sobre todo porque se trata de un problema que se va agravando con el tiempo, lentamente: unos pocos padres maleducan a sus hijos, estos al crecer se cruzan con otros de su misma conducta y empeoran, arrastrando a su mala corriente a otros jóvenes que, en un principio, te­nían una buena base. Estos jóvenes luego serán padres y criaran a una prole a la que educarán igual o incluso peor de como lo hicieron sus padres. Y así, con este peligroso círculo vicioso, en las aulas y las calles cada vez será mayor el número de pequeños y agresivos dictadores.




domingo, 15 de febrero de 2009

H




sábado, 7 de febrero de 2009

El comienzo del camino

Al igual que otras muchas tardes, poco antes de la puesta del sol, el joven discípulo se encontró con su maestro en el campo de amapolas y quiso aprovechar la ocasión de conversar con él sobre los temas que le preocupaban.

– "Maestro, he estado pensando sobre la vida tras la muerte".

El maestro lo miró fijamente.

– "Bueno, desde un punto de vista literal, la vida tras la muerte no existe. Cuando lo que está vivo muere, abandona la vida. - y luego añadió - Pero supongo que te refieres a un punto de vista anímico. Cuéntame, hijo, ¿qué conclusiones has encontrado?"

– "He estado observando varias religiones... Me he dado cuenta de que la mayoría de las culturas afirman que tenemos un alma eterna y que, cuando nuestro cuerpo muere, ésta va a otro cuerpo o a otro mundo o a alguna otra parte".

– "¿Y tú qué opinas?"

El discípulo se paró unos instantes buscando las palabras.

– "Yo creo que lo más lógico es pensar lo contrario; el alma es efímera, perecedera, es el cuerpo el que es eterno".

Algo pareció brillar entonces en los ojos del maestro cuando añadió:

– "Explícame eso".

– "A mi parecer, el alma es el resultado del conjunto formado por la VIDA y la MENTE, que, a veces, viene acompañada también de la CONSCIENCIA. La vida la posee todo ser vivo; la mente todos los animales; pero la consciencia, sólo los seres humanos".

– "Pero no existe consciencia sin mente ni sin vida..."

– "No. Supongo, maestro, que cada nivel depende del anterior y en el más alto de éstos, la consciencia es lo que establece una diferencia sensible entre el hombre y el resto de los animales. Ésta le hace percatarse de sí mismo, de su existencia, de su historia. También del paso del tiempo... que le llevará a la muerte".

El maestro comenzó a andar lentamente, entre las amapolas y el discípulo iba tras sus pasos, observando sus reacciones ante el torrente de ideas y pensamientos que brotaban de su joven cabeza y escapaban por sus labios.

– "Y dime, hijo, según tu teoría, ¿qué pasa tras la muerte?"

– "Maestro, al morir se pierde la vida. Ésta es el sustento principal que hace posible la existencia de mente y consciencia, por lo que éstos también se pierden. Sin embargo, el cuerpo permanece. Carece de vida, sí, pero no pierde su esencia: sigue siendo cuerpo, esto es, materia. Aunque, poco a poco, lentamente, irá luego cambiando, transformándose en aire... en tierra... en agua... en plantas... Nuestra materia perdura porque los componentes elementales que la forman son los mismos que forman también y dan el ser a las rocas y la arena de la playa, los árboles del camino y las briznas de hierba que el viento abraza y empuja. Muchos ciclos de materia formarán otras cosas después de que nosotros ya no estemos".

– "¿Te das cuenta de qué consecuencias se desprenden de tus palabras? Según esto que dices, no podemos afirmar que nuestro cuerpo nos pertenece, no es "nuestro" cuerpo. En todo caso, sólo lo es ahora, en este momento".

– "Así lo creo, maestro. Nuestro cuerpo no nos pertenece porque es una materia que compartimos con el universo entero y que sólo la hemos tomado prestada como soporte existencial, mientras vivimos".

Esta vez el gran maestro no contestó.

– "¿Qué le parece mi hipótesis, maestro? ¿cree que estoy en lo cierto?"

El maestro, pensativo, levantó su cabeza dejando que se perdiera su mirada más allá de las montañas nevadas que presidían el valle. El discípulo lo observaba guardando un respetuoso silencio, hasta que finalmente dijo con voz grave:

– "No pensaba en la veracidad o en la falsedad de tus razonamientos, querido discípulo. Te ruego que no te ofendas, pero ese detalle importa realmente poco. Con tu exposición de ideas me has revelado algo mucho más importante".

– "Estoy intrigado, maestro, ¿de qué se trata?"

"Es evidente que por fin, has empezado a pensar por ti mismo y eso te coloca en un lugar muy importante de tu aprendizaje: ahora estás en el comienzo del camino, síguelo y no lo abandones nunca".

Una firma, un minuto

48A79204D7015F62633CE8D086A3A0FE

En http://www.mylivesignature.com/mls_wizard1_1.php